Buscar este blog

lunes, 14 de julio de 2008

7º Arte comprometido - 00 introducción

Se que tengo muchas cosas pendientes, se que he empezado varias series, y todavía no las he terminado, o medianamente avanzado y ya estoy comenzando otra nueva.

Hacía tiempo que quería hacer mención a varios documentales, o películas que tienen ese toque, diríamos, de protesta.



Hay muchas, espero que esta serie, avance, intención tengo, así que iré poniendo la carne en el asador poco a poco.

Estamos en una sociedad donde no se puede criticar nada. Cuándo ves algo que está mal y lo criticas, te vienen en tu contra preguntas o frases como...


"¿quién es perfecto?"
"¿quién no tiene algo negativo que ocultar?"
"¿quién no hace algo en contra de sus propias reglas?"
"¿quién tiene la potestad de decir que algo está bien o mal?"
"Eso depende de cada persona"
"las cosas están bien o mal según como se mire"
"¿acaso tú no siempre cumples las normas?".
"¿quién te crees qué eres para criticar?".
"¿Acaso haces algo por cambiar las cosas?".
"¿De qué vas?.



y muchas más, cuando también, no te insultan directamente. Porque claro, criticar está mal visto, pero insultar, eso si está a la orden del día, alguno de estos "sensibles" individuos creerá que insultar debe ser como una crítica, destructiva si, pero al fin y al cabo una crítica y pensará, si piensa, que así mejora el mundo,
acabando, o creyendo acabar, con otro individuo que le ha hecho sentir que es un ser ínfimo, víctima de su ignorancia y de si mismo, que con su crítica, lo ofendió, o le hizo recordar que no es más que otra pieza del engranaje, y en vez de darle las gracias por abrirle los ojos, lo echa a los perros del ostracismo, por medio de insultos.



Es curioso, porque puede que un truco muy sencillo para no tener que criticar muchas de las cosas criticables, sería que cada uno hiciera un análisis autocrítico de su propia conducta y tratara de ver en qué puede mejorar su comportamiento, consigo mismo y hacia los demás. Pero, para esto haría falta una correcta, ¿qué digo?, mínima comunicación, cada uno consigo mismo, y eso, en esta sociedad, no sólo no se fomenta, sino que tratan de marginarte, ya que escucharse así mismo, para averiguar quién eres, como mejorar, o cambiar las cosas, es una actividad "que agobia", "que acarrea conflictos internos", porque, esta sociedad fomenta seres débiles, que no aguantan ni un asalto consigo mismos, porque cuando miran, no les gustan lo que ven, y prefieren no mirar, esta sociedad fomenta individuos sin mentalidad propia, ya que con mentalidad propia, serían el catalizador necesario para los cambios, y obiviamente, eso, el cambio, no interesa a menos, claro está que sea un tema de márketing estudiado, evaluado y etiquetado.

Es entonces, cuando algunos de nosotros, los "críticos", vemos la oportunidad de poner nuestras críticas en los oidos de otra gente, quedamos tentados de hacerlo, y si podemos, la verdad, es que lo hacemos.

He visto desde hace muchos años, como decía al comienzo, en la gran o pequeña pantalla, imágenes, videos, documentales, películas, en definitiva, críticas de otros hacia muchas de las cosas que nos rodean. Críticas más o menos veladas, más o menos duras, más o menos irónicas, más o menos evidentes.

La serie que aquí comienzo, dará rienda suelta a la crítica. A todo grupo de secuencias, que harán que después de verlas, seáis personas diferentes, en algún aspecto o matiz, a cómo érais antes de sentaros delante de la pantalla.

Bueno, empezamos aquí, con las criticas, con la autoreflexión, con la muestra de lo que nos rodea, y que si queremos y nos dejamos de empeñar en lo contrario, podremos ver, observar, saborear y llegar a comprender.

Aqui, comenzamos a movernos.

¿y tú qué opinas?