En Campo de Sueños, Kevin Costner oía voces y construía un campo de Beísbol.
Su música siempre me ha llevado a esos terrenos. No los del beísbol, obviamente, pero si el de conectar con algo que sientes, que piensas, o que oyes. Esa voz interior que te dice que sigas, que por encima de todo y de todos, sigas, no pares.
Por ejemplo cuando trato de correr.
Voy corriendo, normalmente, por calles, entre coches y peotones. Y las ganas flojean. Ya no tenías ni motivación para bajar, pero lo hiciste. Estás dando tus primeros pasos, y tienes ganas de girarte y volver. Cada paso que das es una unión contigo mismo y con lo que sabes que tienes que hacer, y aun así, quieres dejarlo, pararte.
Como Kevin, yo sigo adelante. Pasan los años, y las ganas de correr nunca llegan. Sigue siendo una obligación. Ahora aparte de las molestias típicas de correr, se juntan todo tipo de dolores, articulares, o lesiones, o... que ya no tienes 20 años.
Bueno, sigo adelante, y eso es lo único importante......
Os dejo una de las pistas de la Banda Sonora, ya que es ella, y no tanto la película, la que me retrotrae a ese sensación.
Un saludo desde África.
La pista se titula The place Where dreams come true
WWW.MENTESAJENAS.ES
Oscuro, es el camino que tienen que recorrer los individuos con mentes ajenas.
Quisiera que estas mentes, vieran en "Mentes Ajenas", una parada en ese camino,
un alto, donde poder apaciguar la sensación de soledad, la sensación de no poder
compartir con la gente sus ideas, sus temores, sus ideales, por ser tachados de "raros,
locos, o cosas peores". Bienvenidos, una mente ajena os saluda.
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viernes, 4 de octubre de 2019
lunes, 4 de enero de 2010
Dia de pasatiempo...
Uno dice a veces, "me gustaría... bla bla bla", y lo mejor de todo, es que ese "bla bla bla" se cumple en la mayoría de esas veces.
No me preguntes por qué, pero debo de ser de esos que cumple con la ley de atracción.
Tras unos comienzos un tanto extraños, ¿qué queda?. Queda apostar porque van a ser mejores. Como decía Kevin Kostner en el Cartero, "las cosas mejoran, las cosas mejoran cada día".
Ahí estoy yo. Soñando, pensando, deseando, y de repente, bofetada, se cumple. Debería decir que estoy contento con ver, observar, saborear que realmente lo que deseo se cumple, pero leche, voy a tener cuidado con lo que se desea.
Quería desconectar, quería que otras cosas llenaran mi mente, quería, digamos como cuando cambias tu ropa de verano y llenas tus armarios con la ropa de invierno, y mira tu por dónde, no solo he cambiado la ropa, si no que hasta me he mudado de casa, por seguir con el simil.
Ahora no solo me siento desconectado, no solo percibo que aquello que era importante ya no lo es, sino que es como si hubiera sido hace años. Mi cabeza no solo está llena de otras cosas, de otras ideas, sino que cuando piensa, ha de tratar de recordar, ha de esforzarse, como rebuscando, como diciendo, ¿en qué caja he metido esto?.
No se por qué suceden ciertas cosas, debería estar contento por este estado, por esta visión, por esta falta de nexos, pero..., no es que quiera ser, digamos, aguafiestas, pero algo de tristeza lo invade todo.
Tal vez, la tristeza es lo último que se lleva el tren, tal vez, la tristeza no deja de ser la conexión que te permite, ante todo, sentir que alguna vez pusiste tu empeño en algo.
Hoy, con varios acontecimientos, realmente desmotivadores, llenos de lo que yo llamaría "vaya problemas se inventa la gente, como se nota que no tienen problemas reales", allí estaba yo, gastando mis conversaciones con los amigos, de temas banales, intrascendentes, pero con esa pequeña carga emocional que te une con los mismos, y pensé, "Deseo cumplido", ¿querías desconectar?, "Toma desconexión", toma ley de la atraccion. Me pregunto, si soy tan poderoso, por qué la tristeza. Por qué preocuparte ni lo más mínimo por las soplagaitadas de estas personas qué hoy mostraron una vez más que por mucho que la gente te haya dado ya, todavía te pueden sorprender con nuevas y más interesantes soplagaitadas.
Señores, cómo se nota que ahora mi cabeza está más despejada, porque ya la llenan soplagaitadas, me sonrío sólo de escribirlo, si hace unas horas levantaba dolores de cabeza, ahora me siento tan despejado, que las problemáticas de estas personas, siendo como son banales y sin sentido, ahí las dejo, mejor dicho, aquí quedan, sin pensarlo, abandono.
UFFF, esto ni lo pienso revisar, que soy capaz de releerlo y borrarlo todo.
Escribir, interesante desahogo.
¿y tú qué opinas?
sábado, 17 de octubre de 2009
El estudio de la personalidad
Aquí, oyendo música de Thomas newman, embuido en mis pensamientos, adorando sensaciones pasadas, chafado con "tanta" materia que tratar, aturdido ante el futuro. ¿Preocupado?.
Curiosamente, no. No estoy preocupado.
Tras una breve interrupción continuamos adelante. Seguimos el camino hacia esa vida tranquila y añorada por todos, casi todos. Nadie puede escapar a esa realidad, ya que todos dormimos y cuando dormimos queremos sentirnos libres de cargas, de pasiones, sólamente reposar el cuerpo y si se puede, el alma.
A más no poder, me han hablado de que el estrés domina nuestros actos. Qué sin la debida tensión no somos nada, que nos encanta, o más bien dependemos de ese estrés para poder salir adelante.
Bienaventurados los que viven sin estrés. Pero me temo que habrá que recurrir a los monjes tibetanos y sus ¡GONG!!!!!!!!, famosos.
Divago a más no poder, mi mente brujulea en mi interior, apoderándose o sustrayendo cada ápice de recuerdo, de sentimiento, de sensanción, y las lleva a mis dedos para que cuando teclee, se pase de una cosa a otra sin el consentimiento de la razón.
Tras una nueva interrupción, hoy el teléfono no para de sonar, mi mente se repliega, creyendo que ya no será necesaria ninguna actuación a posteriori. Pobre ingenua.
...bueno, pues va a ser que sí. La pausa definitiva. Al final, siempre gana la razón.
un saludo desde áfrica.
Curiosamente, no. No estoy preocupado.
Tras una breve interrupción continuamos adelante. Seguimos el camino hacia esa vida tranquila y añorada por todos, casi todos. Nadie puede escapar a esa realidad, ya que todos dormimos y cuando dormimos queremos sentirnos libres de cargas, de pasiones, sólamente reposar el cuerpo y si se puede, el alma.
A más no poder, me han hablado de que el estrés domina nuestros actos. Qué sin la debida tensión no somos nada, que nos encanta, o más bien dependemos de ese estrés para poder salir adelante.
Bienaventurados los que viven sin estrés. Pero me temo que habrá que recurrir a los monjes tibetanos y sus ¡GONG!!!!!!!!, famosos.
Divago a más no poder, mi mente brujulea en mi interior, apoderándose o sustrayendo cada ápice de recuerdo, de sentimiento, de sensanción, y las lleva a mis dedos para que cuando teclee, se pase de una cosa a otra sin el consentimiento de la razón.
Tras una nueva interrupción, hoy el teléfono no para de sonar, mi mente se repliega, creyendo que ya no será necesaria ninguna actuación a posteriori. Pobre ingenua.
...bueno, pues va a ser que sí. La pausa definitiva. Al final, siempre gana la razón.
un saludo desde áfrica.
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