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sábado, 19 de septiembre de 2009

Un perro se cruza en tu camino...

A veces uno puede comenzar una historia sin saber que ha comenzado. Tal vez, no lo sepa, pero venía de atrás, tal vez haya incógnitas, cómo, ¿por qué me siento así, ahora?.

Una de esas ocasiones, comienza con una sensación de tristeza, que te invade, aparece, y no de repente, sino, poco a poco. Te das cuenta, pero no le pones reparos, ya que parece que en realidad, no va a pasar de ahí. En cambio, a los pocos minutos, estás ya más metido que nunca.

Es curioso, y lo digo siempre, como ciertas cosas, `pueden ser, digamos, botones, accesos rápidos a cuestiones más serias.

Hoy, mientras caminaba por la calle, de noche, con una lluvia de estas que crees que no moja, un coche se paraba unos metros por delante de mi, algo le interrumpía el paso. Esa interrupción la provocaba un perro, que yo pensé, sería de uno de los chicos que iba delante de él, pero no, era uno de estos animales abandonados. Nunca lo hubiera imaginado, ya que de lejos parecía cuidado, y de esas razas, no me preguntes cuál, porque de perros no se mucho, pero de esas que te parece que hay pagar para tener un ejemplar así.

El perro no se movía de la calzada, y un chico intentaba llamar su atención, para que se subiera a la acera y despejar el camino. Yo ya me iba acercando, y al final, decidí acercarme, dar unas palmadas delante del perro y éste se alejó lo suficiente para dejar espedita la vía.

La doña del coche susurró que el perro andaba desorientado. No le dije nada, yo estaba mirando al animal. Tenía ojos de búsqueda, ¿qué buscas?, me preguntaba, ¿a tú amo?, amo se me hizo un nudo en la garganta, curiosa relación con los animales de "compañía".

Ya estaba triste, lo sé, mucho antes de que esa escena se cruzara en mi vida. Pero mi vínculo con aquel perro no se terminó con mis palmadas. Nos cruzamos la mirada, y al igual que un animal de antaño, me vi perfilado.

Me sentí perdido, me sentí abandonado. Cómo él, en ese instante pude saborear la sensación de buscar algo y no saber que era exactamente, y la pérdida en la que me embuía. Al igual que él me habían prometido un "hogar", un "sitio en el que sentirme protegido", un amigo, un compañero, apoyo, ...., y más, y no me sentía así, me sentía como él, "desorientado", como dijo la doña del coche, desorientado, vaya análisis más profundo. A la siguiente curva, estoy seguro que ni se acordaba del perro, pero ya ves, para dictámenes psicológicos perrunos estba la mujer.

No puedo añadir nada más. Todo en mi, hasta que llegué a mi destino, y tal vez, parte de un tiempo dónde si estaba acompañado, y dónde podía sentirme arropado, a pesar de estas realidades más cercanas, el recuerdo del animal, y de que yo al igual que él, estaba navegando sin rumbo, y no veía por ningún lado la sensación de que había un puerto, donde resguardarme, protegido, de las mareas, de los vientos, de la desazón.

Me parece injusto sentirme así, cuando estoy viviendo uno de los momentos más embriagadores de mi vida. Doy por hecho que sentirse de una forma, no es contrario a vivir de otra, pero, a pesar de eso, injusto me parece.

...no más que es tarde...

martes, 15 de septiembre de 2009

Dosis alta de antiEgo...

Días como los de hoy son habituales en lo que llamaremos "nuestro camino". La vida, esa "autopista", ya que hoy, vamos tan rápido, que lo de camino se queda, como para la época en la que nos desplazábamos a pie, porque ir en un caballo era de ricos.

Hoy, en mi "autopista", se ha vuelto a cruzar el "fracaso". ¿Por qué las comillas?. Es conveniente precisar que la palabra fracaso la hemos utilizado para grandes envites, como para explicar el resultado de cosas realmente importantes. Por eso, y sólo por eso, la pongo entre comillas. Porque quiero dejar claro que nada cambia en mi vida. Simplemente no he salido victorioso.

Para una persona como yo con el ego que a veces creo que, el mismo, sufre trastornos de personalidad, pues no le vienen mal este tipo de situaciones.
No alcanzar la victoria, es un bálsamo que te posiciona, te hace replantearte cosas a un nivel básico, casi inconsciente. Por ejemplo:

Al no superar esta prueba, ya en tres ocasiones, puedo valorar que no soy invencible.
Al no superar esta prueba, puedo valorar con más humildad mi propia capacidad.
Al no superar esta prueba, puedo darme cuenta de mi fortaleza para no hundirme.
Al no superar esta prueba, atisbo de mejor manera que todos somos iguales al principio, y que nuestra "autopista" y las salidas y direcciones que escogemos es lo que nos hace diferentes.
Al no superar esta prueba, puedo volver a intentarlo y triunfar.
Al no superar esta prueba, puedo recibir unos mimos y el apoyo de mis seres queridos. (tome nota señorita) ;).
Al no superar esta prueba, a pesar de estar preparado, altamente motivado, y en condiciones de pasarla, puedo aprender a que la "suerte" tambien es un factor.
Al no superar esta prueba, la religión o mejor dicho, lo espiritual, lo místico, el karma, son palabras que cobran sentido, y como dicen los más "entendidos", "si no está para ti..., es que no era para ti", o algo parecido.

Rematando la cuestión, podemos sentirnos especiales, los mejores, ideales de la "muerte", fantásticos, estupendos, geniales, únicos, irrepetibles, grandiosos, espectaculares, pero siempre con permiso de los acontecimientos.



No triunfar no significa que no lo seas, simplemente, estos acontecimientos colaboran en enfriar la propia creencia que tenemos de nosotros mismos, el "yo".

Cuando un escalador de 8miles ha escalado todos los 8miles, ¿qué le queda por escalar?. Las montañas tienen rutas difíciles y rutas imposibles. Eso es lo que le queda, y lo hará.

En mi caso, ante las cositas "pequeñas", como la de hoy, me queda el volver a intentarlo, superar la sensación de fracaso, dominar mi ansiedad de la siguiente ocasión, relativizar todas estas sensaciones, comprender mi posición, asumir mi capacidad, comprobar una vez más lo que soy, de que pasta estoy hecho, y contestaré yo mismo a esas cuestiones, que van desde el por qué estoy aquí, para qué he venido, realmente valgo, por qué yo..., etc.

y como siempre digo, ¿y tú qué opinas?...

un saludo desde áfrica.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Mi último pensamiento del día....

Ante Morfeo, muchas veces, me dejo llevar, y no precisamente por él, pero si por su compañía. En estos instantes de irme a la cama, cuando ya he resuelto todo lo pendiente que quedaba por hacer, lo que atosigaba mi lista de tareas, me pongo en manos de mis líneas de pensamiento.

Escuchando de fondo la última incorporación de steven roach, que podeis tambien escuchar al arrancar mentes ajenas, si, ese sonido que se escucha mientras mirais haber que se ha escrito.

Muchas son las ocasiones en las que hemos de valorar si decir algo, como me dijeron una vez, si no vale más que el silencio, no lo digas, como como los ENT del señor de los anillos, si merece la pena el esfuerzo de decirlo, a lo que yo añadiría, el esfuerzo de oirlo.

Hoy, al igual, que en tiempos pasados, se han sacado temas a la luz, tal vez unos más pendientes que otros, o digámoslo, más lejanos o cercanos al momento actual.
¿qué puedo decir?. Cuando armas unas ideas, en la cabeza suena bien, digamos que aunque haya temas escabrosos, resuelves con voluntad y con sabiduría muchas de las incógnitas.

El gran inconveniente, es cuando sale de nuestra cabeza. Tratar de explicar, de dar a entender, de plasmar nuestras sensaciones, nuestras ideas, lo nuestro, y ponerlo sobre la mesa para que otra persona, con sus sensaciones, sus ideas, lo suyo, pueda saborear, ¿qué digo?, más bien sólo oler lo que nuestra mente y cuerpo promueven.

Quisiera aclarar, que no siempre, por muy fácil que parezca, lo es. Mover ideas de una cabeza a otra, no es tarea fácil,alguien podría decirme

..."es más fácil detener el andar de los océanos, que conocer lo que estás pensando, es más sencillo volar que comprender como te sientes, pero es imposible no sentirme mal con tus palabras cuando ellas provocan contrariedad, sorpresa, desasosiego, fantasmas, por muy claras que las tengas en tu mente, por mucho dominio de la locuacidad que poseas, ..."

...de repente me he quedado pensativo...

un saludo desde áfrica